Historia

Historia del Santo Hermano Miguel

Hermano MiguelEl Hno. Miguel nació el 7 de noviembre de 1854 en la ciudad de Cuenca, sus padres fueron don Francisco Febres Cordero, guayaquileño; Ana Muñoz, cuencana. Nació con un defecto físico en los pies. Fue bautizado el 15 de noviembre del mismo año por temor a que muriera, en la antigua catedral de Cuenca con el nombre de Francisco.

Tuvo una infancia como la de todos los niños de esa época, aunque su defecto físico lo limita en algunos aspectos. Adquirió una gran afición a la lectura, hasta los 9 años no acudió a ninguna escuela, haciendo en la casa los estudios.
El 4 de mayo de 1863, en Cuenca abren la entidad los Hermanos de las Escuelas Cristianas, en la cual realizó sus estudios primarios y se entusiasma por la labor de sus nuevos profesores, esto hace que nazca con fuerza un deseo, ser como ellos. En la familia,  especialmente su papá, la idea no es acogida con agrado y se opone a ella. Finalmente, el 24 de marzo de 1868 su mamá firma la autorización para que ingrese en el Noviciado, esa misma tarde toma el hábito  y siguiendo la costumbre que existía en la vida religiosa, recibe un nuevo nombre. De Francisco Febres Cordero, Panchito, pasa a ser el Hno. Miguel.
Emitió los primeros votos anuales en Quito, el 8 de diciembre de 1872. En la misma ciudad emitió los votos perpetuos, el 8 de diciembre de 1882.
Las presiones familiares no terminan y los superiores trasladan al Hno. Miguel a Quito. A los pocos meses su papá escribe al Hno. Visitador con el anuncio de que retirará a su hijo. Se pide la opinión al Hno. Miguel, contestando que desea continuar su vida religiosa. De aquí el distanciamiento con su padre que hizo sufrir mucho al Hno. Miguel se prolonga hasta 1875.
La etapa más extensa de la vida del Hno. Miguel se desarrolló en Quito, donde vivió treinta y ocho años. Fueron dos los lugares de residencia: El Beaterio (actual Centro Educativo Simón Bolívar) y El Cebollar.
Ese ministerio lo ejerció siendo profesor, especialmente de gramática castellana; rector del centro El Cebollar; Director de Novicios, es decir, formador de los jóvenes que se preparaban para la vida religiosa, y sobre todo, como catequista.
El 17 de mayo de 1892, ingresó a la Academia Ecuatoriana de la Lengua; el 14 de agosto de 1990 es nombrado por el gobierno Francés “Oficial de la Academia” y recibe la medalla de las “Palmas académicas”. En 1906 la Academia Nacional de Venezuela lo nombra miembro correspondiente de ella.
Viajó a Europa en 1907 para trabajar en la realización y traducción de textos escolares. Se convierte en profesor de español de Hermanos franceses que se preparaban para venir a trabajar en América latina.
Residió en Francia y Bélgica, pero la dureza del clima en los meses de invierno hace que los superiores le trasladen a orillas del Mediterráneo, lugar de clima más suave. Se instala en Premiá  de Mar (Barcelona – España). Allí falleció el 9 de febrero de 1910 a consecuencia de una pulmonía. El comentario fue unánime: “Ha muerto un santo”
El 9 de febrero de 1945 la Asamblea Nacional Constituyente, acordó honrar la memoria del Hno. Miguel como ejemplo de labor investigadora y amor patrio. El 7 de noviembre de 1950 el Congreso de Ecuador, lo declaró “Pedagogo ecuatoriano”
El 20 de octubre de 1953, el Congreso proclamó la memoria del santo y sabio como “insuperable modelo de abnegación y civismo”. El 4 de noviembre de 1954, el Congreso acordó enaltecer la personalidad egregia del Hermano para que sirva de modelo a los educadores ecuatorianos.
El 20 de octubre de 1977, el Consejo Supremo de Ecuador lo declaró “Modelo de maestros del Ecuador”. El 30 de octubre de 1977, el Papa Paulo VI lo beatificó en Roma. El 21 de octubre de 1984, fue canonizado en Roma por el Papa Juan Pablo II.
El 1 de noviembre de 1984, el presidente de Ecuador, León Febres Cordero, a nombre del Gobierno Nacional lo proclamó “Patrono de la Educación Ecuatoriana”. Y el 17 de noviembre de 1984, la Conferencia Episcopal Ecuatoriana, lo proclamó “Patrono de los Catequistas Ecuatorianos”

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